La esperanza es para todos
Ayudar a los demás es lo que nos hace humanos
En estrecha colaboración con la comunidad de Wichita y sus alrededores, llevamos más de ocho décadas ayudando a personas en situación de crisis a recuperar la estabilidad y la autonomía.

Callie tenía grandes sueños.
Una carrera como cantante, una familia numerosa y una vida de la que poder sentirse orgullosa.
Pero sus planes se vinieron abajo cuando se quedó sola al frente de la crianza de sus hijos.
Las facturas y los gastos de la guardería se acumulaban, el coche se había averiado y su sueldo no le alcanzaba para cubrirlo todo. Fue un golpe muy duro cuando llegó la notificación de desahucio, aunque sabía que estaba atrasada en los pagos.
Con tres niños pequeños, ¿adónde podría ir?
Caridades Católicas ayuda a familias como la de Callie, independientemente de su origen, religión, creencias o falta de ellas, para que dispongan de un lugar seguro desde el que empezar a reconstruir sus vidas.
90%
de las personas que participan en nuestros programas
no son católicas

Empoderar a las personas necesitadas, estabilizar a las familias
Caridades Católicas ofrece estabilidad y esperanza a personas y familias en situación de crisis, satisfaciendo sus necesidades básicas, como la alimentación y el alojamiento.
A través de una atención sincera, el acceso a los recursos y la compasión —especialmente hacia aquellas personas que pueden sentirse olvidadas—, contribuimos a restaurar la dignidad humana.
Los programas incluyen:
- Un banco de alimentos en el suroeste de Wichita
- Servicios de asistencia a víctimas de violencia doméstica y un centro de acogida de emergencia
- Uno de los pocos refugios para personas sin hogar de Wichita dedicado a ayudar a familias con hijos menores de edad
- Servicios de apoyo a los veteranos
- Servicios diurnos para adultos con discapacidad y para personas mayores
Refugios construidos para ofrecer seguridad, esperanza y sanación
El albergue familiar St. Anthony, dedicado a familias sin hogar con hijos menores de edad, y el albergue para víctimas de violencia doméstica Harbor House se inauguraron en 1988 y 1992, respectivamente.
Para satisfacer la creciente demanda de servicios, en 2005 y 2006 se construyeron nuevos centros de acogida como lugares seguros donde pudiera iniciarse el proceso de recuperación y se pudiera devolver la esperanza a más personas en situación de crisis.
Desde que se inauguraron los refugios actuales, hemos:
- Se atendió a 19 250 personas (el 40 % de las cuales eran niños)
- Ha ayudado a 6.640 familias
- Alojó a residentes durante una media de 38 noches
- Se han servido 867 000 comidas

Nuestros centros de acogida marcan una diferencia tangible para las familias que atraviesan dificultades, ya que les brindan un espacio para superar el trauma, recuperar la sensación de control y seguir adelante con confianza. Los programas y servicios fortalecen a las familias y ayudan a padres e hijos a desarrollar su resiliencia.
En los próximos 20 años, prevemos acoger a 20 000 personas más en estos centros de acogida.
Descubre cómo puedes colaborar para ayudar a las futuras familias que solicitan ayuda a Cáritas.